No hay adversidad que frene la devoción de la ciudadanía de Villena por su patrona la Virgen de las Virtudes.

No hay adversidad que frene la devoción de la ciudadanía de Villena por su patrona la Virgen de las Virtudes. Da igual que las obras en el Santuario hayan trastocado todo este año, e incluso que un hundimiento imprevisto en la Plaza de las Malvas haya obligado a modificar un pequeño tramo del recorrido por la ciudad a última hora. El pueblo se sigue volcando y participando de forma masiva en uno de los actos cívico-religiosos más queridos y esperados por los villenenses.

Las Madrinas infantiles al comienzo
del Pasacalles (Foto: Villena Cuéntame)

Con el aperitivo del concierto de los Pasodobles el viernes por la noche, y el Pasacalles y la posterior comida del domingo, Villena hervía ya de sentimiento festero, más si cabe ante la posibilidad de vivir –como hace unos días, en traslado de la imagen de Santiago a Santa María– momentos y sensaciones únicas, pues si todo va según lo previsto, pasarán muchos años antes de volver a ver a la Patrona recorrer calles y barrios por los que habitualmente no transita, regalándonos estampas inéditas que sin duda alguna permanecerán en el recuerdo colectivo, como su paseo en andas tras la misa en Santa María, el paso de la imagen por el barrio San Francisco o su recorrido por calles como Nueva, Rulda, Avenidas de Aspe y Novelda, Clara Campoamor, San Benito, Corredera, Luciano López Ferrer, Cánovas del Castillo, Cristóbal Amorós y Gil Osorio.

En cualquier caso, y a pesar de toda excepcionalidad, la imagen acababa siendo recibida con el “formato” habitual: entrando por la calle que lleva su nombre y realizando la tradicional parada en los Salesianos entre vítores, fuegos artificiales, salvas de arcabucería, rodamiento de banderas y al son del Himno Nacional. Después era introducida en la iglesia, donde se le cambiaba el cinto y se entonaba una Salve en su honor.

El socavón causado por el camión
cisterna durante el Pasacalles (Foto: Villena Cuéntame)

Acto seguido, la Patrona continuaba su camino, precedida por los arcabuceros de las catorce comparsas, a hombros de los ciudadanos, marchando a continuación las Camareras de la Virgen, las autoridades religiosas, las Regidoras Mayor e Infantil y la Corporación Municipal. Durante su recorrido, acompañado por las bandas de música de la ciudad, la Patrona visitó el Asilo de Ancianos y la iglesia de las Monjas Trinitarias, finalizando la multitudinaria romería en la Iglesia Arciprestal de Santiago poco antes de las once y media de la noche, donde era recibida con el estruendo de los arcabuces y el fervor de los villeneros, que llenaban la iglesia y la plaza hasta la bandera.

La Virgen de las Virtudes ya preside, a pesar de su accidentado periplo de este año, nuestra ciudad desde su Trono. Las Fiestas de Moros y Cristianos 2019 pueden comenzar. ¡Felices Fiestas, Villena!

La imagen portada por mujeres
en Santa María (Foto: Luis García Vañó)

Futuros traslados. Como quiera que el Santuario seguirá en obras durante los próximos meses, el lunes 9 de septiembre la Patrona saldrá de Santiago como es habitual y seguirá el recorrido tradicional llegando hasta la cooperativa Agrícola Villena, que comenzará en ese momento los actos de su 100 aniversario. Allí se descubrirá una placa conmemorativa y la Patrona volverá hacia Villena, pasando por la calle Lepanto, el Mercado y las calles de la Constancia para llegar hasta la iglesia de La Paz, donde tendrá lugar el acto de la Conversión y donde permanecerá una semana, a fin de que se pueda desmontar el Trono en Santiago.

Finalmente, el domingo 15 de septiembre, Día de la Esclavitud, la Patrona volverá a Santiago recorriendo Quintín Esquembre, El Copo, Pablo Casal, La Cruz, Navarro Santafé, Juan Chaumel y Ramón y Cajal.

por    El Periódico de Villena