“Somos los marinos, somos los corsarios…” la piel se erizaba y el cuerpo no podía dejar de moverse al oír el pasodoble…

Sábado 5 de marzo, un día que pronosticaba lluvia y viento, cielo oscuro y triste, era la antítesis de nuestros corazones. Eran las 8 de la mañana y pocas cosas presagiaban lo que más tarde iba a ocurrir.

Cerca del mediodía, Villena se llenó de sillas de la Corredera a la avenida de la Constitución, por un momento parecía que el calendario hubiese retrocedido en el tiempo y nos encontrásemos a día 5 de septiembre de 2020. Un moro vestido caminaba por las calles e iluminaba la mirada de todo el que lo veía.  En las casas los trajes estaban preparados, en la mayoría de los casos, por esas mujeres que siempre están al pie del cañón, esas festeras que en la sombra son la semilla de nuestras fiestas.

Y a las 5 de la tarde del día 5 de marzo, se dio el pistoletazo de salida a ese desfile único y peculiar que aunque pretendía homenajear el medio año festero simbolizaba mucho más.  Nuestra ilustre banda musical de Villena puso en pie a villeneros, villeneras, festeros y festeras. En muchos de nosotros, las lágrimas asomaban a los ojos y a su vez la alegría inundaba nuestras almas. Todo parecía indicar que este año la pesadilla estaba a punto de acabar y que nuestras queridas fiestas de Moros y Cristianos volverían a la ciudad.

A continuación, una representación de las catorce comparsas se dispusieron a desfilar, y sus marchas oficiales acompañaron a los espectadores, que al unísono cantaban esos pasodobles tan conocidos y entrañables….¨Al desfilar, la pluma al viento va…”, “Nos llaman los arrastraos….”, “Muy bien, muy bien, muy bien por los nazaríes…” “Los piratas son buenos muchachos…..”.

Y así entre pasodoble y marcha mora llego nuestro turno. Esta vez la espera se hizo más corta, lo que ayudo a exteriorizar como si de una traca se tratase, toda la alegría que llevábamos dentro. Nuestros amigos y amigas de Montroy le dieron al bombo y al son del 125 aniversario de los Marinos Corsarios… “Somos marineros y corsarios en el mar, por calles y plazas desfilamos sin parar…” desfilamos elegantes, unidos, dichosos y orgullosos de pertenecer a esta  comparsa que siente tan fuerte sus raíces.

Durante un pequeño espacio de tiempo una burbuja nos envolvió y rodando nos llevó del “Portón a la Losilla”, haciéndonos sentir  esa energía, esa fuerza y vigor que solo se vive del 5 al 9 de septiembre. Entre sonrisas, saludos, vueltas y cantos llegamos a nuestro local social al son del pasodoble “Marinos Corsarios” colofón de una tarde que nunca olvidaremos, que tan difícil es transmitir con palabras y que quedará imborrable en nuestros corazones.

Al día siguiente, domingo 6 de marzo, la lluvia quiso que celebrásemos el Ecuador Festero en la intimidad. El tradicional almuerzo se trasladó al local social donde cada fogón se ocultó debajo de una sartén con gachamiga. Con una organización y colaboración sensacional se montaron mesas, se prepararon aperitivos, ajo, bebidas, etc. En el local de la escuadra  “Marineros del Chicharra” las brasas al rojo vivo daban color a la panceta, los chorizos y las longanizas que no podían faltar, y en el local de la escuadra de “Caribes” la cafetera preparada para recibir con cariño a toda la familia Corsaria.

Una mañana espectacular que puso el broche de oro a ese fin de semana fugaz que nos permitió sentir en nuestra piel  las fiestas de Moros y Cristianos.

Gracias a todas y cada una de las personas que hicieron todo esto posible. Gracias por vuestro esfuerzo, por vuestra dedicación, por vuestra presencia, por vuestra alegría y por vuestro cariño. Gracias a todos y todas, simpatizantes, amigos y amigas, familias, corsarios y corsarias, porque cada uno de vosotros y vosotras sois protagonistas  y artífices de algo tan bonito como es construir un sueño.

Y ahora si…el motor ya se ha puesto de nuevo en marcha, las velas se han desplegado y la tripulación está preparada para llevar nuestro barco rumbo a las fiestas del 2022. ¡Adelante Marineros y Marineras! ¡Animo! Y…

¡Día 4 que fuera!

por Las Cronistas